En la época actual donde el flujo de información es inmensurable gracias al Internet, la cantidad de páginas que existen en línea son casi incontables. Adicionalmente, surgen nuevas páginas diarias contra las cuales competir. Cada página tiene un distinto dominio que la particulariza y es único e irrepetible.

El dominio es básicamente la dirección web que escribes para entrar a una página. Esta dirección está reemplazando la dirección IP de la página que el usuario tendría que escribir si no existieran los dominios. Este dominio es en otras palabras el nombre por el que seguramente se conocerán tu página. Aunque tu página tenga un nombre más extenso, el dominio es por el que los usuarios comúnmente se referirán, es lo que tienen que recordar para entrar.

Elegir un dominio que se relacione con el contenido de tu página

No sólo es importante elegir el dominio correcto porque los usuarios lo recordarán. Además, debes tener en cuenta que el dominio va ligado al nombre de la página y este tiene que estar relacionado con el tipo de contenido de tu página, sean noticias, una tienda en línea o cualquier tipo de página. El dominio de tu página tiene que tener una relación directa con el contenido.

Tamaño del dominio

Es importante también que el dominio de tu página no sea muy extenso. Los dominios extensos son más difíciles de registrar en el cerebro de las personas y por lo tanto difíciles de recordar, tú quieres que todos recuerden fácilmente el dominio de tu página para que puedan entrar nuevamente sin buscar o pensar demasiado. Además, un nombre corto hará que sea fácil comentarles a otros usuarios en pocas palabras sobre tu página, esto hará que el tráfico de usuarios de tu página aumente y estos se mantenga entrando constantemente.